Los elementos esenciales para la nutrición de los árboles se dividen en macro elementos: Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K) los cuales son requeridos por el árbol en cantidades relativamente altas y elementos menores: Azufre (S), Calcio (Ca), Magnesio (Mg), Hierro (Fe), Manganeso (Mn), Boro(B), Cobre (Cu), Zinc (Zn), Cloro (Cl), Níquel (Ni) y Molibdeno (Mo) cuyas necesidades son cantidades absolutas menores.

De todos los elementos esenciales el Nitrógeno es el que más requiere el árbol porque su aporte es indispensable para la producción de proteínas y clorofila un pigmento verde que absorbe la luz solar y es definitivo para la fotosíntesis la reacción química que produce los carbohidratos.

El permanente barrido de la hojarasca en los bosques urbanos y la velocidad del agua de escorrentía de las lluvias contribuyen a la perdida de Nitrógeno en los suelos urbanos. Una buena práctica cultural es la conformación de platos con acolchados con hojarasca en las bases de los árboles.

Un color amarillento que comienza en la punta y continua lo largo de la mitad de la hoja y el poco crecimiento son síntomas de deficiencia de Nitrógeno.

Hojas rojizas, especialmente jóvenes son síntoma de deficiencia de Fósforo (P)

Quemaduras en las puntas y bordes de las hojas más bajas son características de deficiencia en Potasio (K).

La deficiencia de magnesio (Mg) genera nervaduras blanquecinas y, a menudo, un color púrpura en la parte inferior de las hojas inferiores.

Lunares cobrizos indican deficiencia de Molibdeno (Mo)

Lunares oscuros deficiencia de Zinc (Zn)

Caída de hojas jóvenes puede indicar falta de Cobre (Cu)

Nervaduras verdes oscuro y haz o limbo de la hoja verde claro indica deficiencia de Manganeso (Mn)

Falta de Azufre (S), de Hierro (Fe) o de Nitrógeno (N) genera clorosis (amarillamiento) de toda la hoja

Muerte de cogollos puede deberse a la falta de Boro (B) o Calcio (Ca)

ABONOS O FERTILIZANTES

Las etiquetas de los fertilizantes comerciales indican la cantidad de Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K) presente en el producto mediante tres números: el primero para el N el segundo para el P y el tercero para el K, siempre en ese orden NPK

Los estiércoles, lodos, harinas de hueso, restos de pescado o sangre son ejemplos de abonos orgánicos naturales.

La ventaja de los abonos orgánicos es que no se lavan (lixivian) en el suelo con rapidez

La urea formaldehído es un fertilizante orgánico sintético derivado del petróleo.

La ventaja de los abonos inorgánicos es que las temperaturas altas los afectan menos

DOSIS

Las controversias que han surgido en torno a los efectos de los fertilizantes sobre la salinidad del suelo y la contaminación de aguas han hecho que los expertos en fertilización revisen las cantidades y los tipos de fertilizantes a aplicar.

La cantidad de fertilizante depende de:

  • La especie
  • El objetivo que se quiera
  • Las condiciones del sitio
  • La salud del individuo
  • La edad del árbol o de la planta
  • El tipo de fertilizante
  • El método de aplicación

Siempre será mejor basarse en un análisis de laboratorio de hoja seca; suelo y acides para conocer las deficiencias de elementos esenciales.

La recomendación general para un árbol cuando se quiere mantener la salud del individuo es de aproximadamente 15 gr/m2 de área de raíz sin exceder de 30 gr/m2

Para una matera de jardín de 30 cm de lado un rango entre 1,5 a 3 gr/matera estará bien.

CUANDO FERTILIZAR

Aun cuando la absorción de nutrientes es mayor cuando la raíz está creciendo, en el trópico los periodos de latencia de las raíces son mucho más cortos que en los hemisferios norte y sur.

En el trópico la regla general es que a mayor exposición al sol, mayor frecuencia en la fertilización

COMO FERTILIZAR

Al boleo, sin sobrepasar la cantidad y regando profusamente luego de la aplicación es quizá el método más usado en nuestro país.

Las desventajas de este método son:

  • La competencia de la grama que tomara la mayor cantidad del fertilizante aplicado
  • La volatización del fertilizante
  • Y el riesgo de contaminar fuentes de aguas por escorrentías.

Aplicación subterránea del fertilizante:

  • Abra entre 6 a 11 huecos por m2 de unos 12 a 15 cm de profundidad. Asegúrese que las paredes no queden lisas y selladas por acción de la herramienta y de comenzar a la mitad del radio de la gotera para evitar daños a las raíces de anclaje del árbol
  • En caso de hacerlo en una matera o un arriote ajardinado, haga una estría de unos 5 cm de profundidad en forma de media luna alrededor de cada planta
  • Reparta la cantidad de fertilizante proporcionalmente en cada hueco procurando que se aloje por debajo de las raíces de la grama y usando solo la mitad del hueco
  • Tape el resto del hueco con compostaje, arena o tierra
  • Luego realice un riego profundo

La desventaja de este método también radica en la competencia de las raíces de la grama

Su principal ventaja es que contribuye a la aireación y descompactación del suelo

Bibliografía: Guía de Estudio para la Certificación del Arbolista – International Society of Arboriculture ISA