El Riego junto con la poda constituye las dos tareas más costosas de la jardinería. El Riego constituye el 50% del tiempo invertido en el mantenimiento de un jardín. Los sistemas empleados más comúnmente para el riego de un jardín son el goteo o la xerirrigación, el difusor y el rotor.

Las principales características del sistema de riego por goteo son su bajo consumo de agua, su baja necesidad de presión de agua y que las áreas que humedece son relativamente pequeñas hasta 0.25m2.

A su vez en el difusor las áreas que humedece son mayores, de 9 a 66 m2 dependiendo del tipo de boquilla que se use y consecuentemente la presión y caudal de agua también se incrementan.

El riego debe aportar el agua suficiente a las necesidades de la vegetación.

Con el rotor se alcanzan la más grandes áreas de humedad requiriendo mayores diámetros de la tubería, mayores presiones y caudales de agua.
La automatización del sistema de riego, se recomienda fundamentalmente para ahorrar mano de obra y hacer más eficiente el uso del agua.